Cine JUEVES 29 DE JUNIO a las 19.00hs en Museo López Claro

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    «En España el matrimonio igualitario se aprobó en 2005: a partir del 3 de julio de ese mismo año, se permitía el matrimonio entre personas del mismo sexo y, como consecuencia, todos los derechos que ello suponía: adopción conjunta, herencia y pensión.»

    Esta información que aparece en internet coincide con el mismo año de producción del film «Reinas» que utiliza el contexto para ubicar la trama del film: en la ciudad de Madrid coinciden cinco madres diferentes que no se conocen entre ellas para asistir a la primera boda múltiple entre personas del mismo sexo. Se suman seis hijos, el padre de uno de ellos y otros que dan lugar al relato coral. Este, uno de los ejercicios más complejos dentro del género, está dirigido por Manuel Gómez Pereira (1958), uno de los realizadores hispanos talentosos surgidos durante la década de los noventa que aporta al panorama cinematográfico una firma muy definida, coronada con el enorme suceso popular de sus primeras obras estrenadas entre 1992 y 1999: seis comedias que fueron alcanzando un refinamiento en su engranaje y quedan, treinta años después, como testimonio de ciertos aspectos de una sociedad cosmopolita. El cineasta siempre trabajó sobre temáticas serias que al ser dibujadas desde la comedia le permitió una reflexión diferente a los espectadores. Su producción fue decayendo con los años y a partir del estreno de esta película marcó un notable descenso en la aceptación popular a pesar de la calidad obtenida. Misterios del público y sus preferencias.

    Magda ( Carmen Maura, 1945) regenta un exclusivo hotel para gays, Ofelia ( Bettiana Blum, 1939) ha dejado su negocio en Buenos Aires y es una experta cocinera, Reyes (Marisa Paredes, 1946) es una famosa, caprichosa y rica estrella de cine, Helena (Mercedes Sampietro, 1947)  una jueza con formación conservadora y Nuria (Verónica Forqué, 1955-2021) una mujer con traumas sexuales que han condicionado su vida. Sus hijos, más el de Jacinto (Lluis Homar, 1957) serán protagonistas de la primera y múltiple boda a celebrar. Todos estos personajes dan vida a un mundo de situaciones que nos acercan a escenarios de lujo como espacios determinantes, y a otros menos donde las acciones se cruzan delicadamente y permiten al espectador disfrutar en grande gracias a la interpretación de un plantel de intérpretes maravillosos donde las cinco reinas citadas serán las estrellas sobre las que giran las cinco historias para confluir como corresponde en un acto que les reúna a todos. El final, pondrá a cada una de ellas, como al inicio, en su lugar correspondiente desde donde continuarán sus propias vidas. La reflexión tan humana como dolorosa que al final expresa la adorable Nuria, otra vez en un tren de alta velocidad que vuelve a alejarla será la guinda de la torta y una síntesis ejemplar para una gran película jamás estrenada oficialmente en Argentina que nos recuerda al cine más puramente clásico.