Teatro en La Criba

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El texto, bellamente escrito, habla de una y muchas cosas a la vez: la amistad, el amor, la soledad, el remordimiento, el desarraigo; y todo eso articulado por el tono levemente poético, de gran condensación dramática. Es un texto que nos lanza a territorios diversos donde el realismo mágico es el principal protagonista.
La trama de Donde el viento hace buñuelos se configura a través de los breves encuentros y desencuentros de dos mujeres: Miranda y Catalina, quienes se acercan a una instancia decisiva de sus vidas, mientras esperan una cama en un “dormidero” de emigrantes.
Las marcas de la niñez, los sueños de juventud, los avatares del amor, la soledad del exilio que late en un corazón sin dirección, conforman los recuerdos fragmentados, donde la única historia posible del gran desorden que presupone vivir es el orden de los afectos.
Tejen sus recuerdos como “cuando las abuelas tejen las nubes” y así, las soledades, las alegrías, las nostalgias compartidas le dan paso a una amistad que se convierte en una pequeña comunidad afectiva que puede salvar a los que no tienen patria ni bandera ni dónde caerse muerto.

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