El desarrollo tecnocientífico y sus significados en la cultura

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    Fachada del Centro Cultural Ricardo Rojas, Buenos Aires.

    Encuentros con Eduardo Wolovelsky

    “La historia ha mostrado que la prospectiva tecnocientífica sirve de muy poco. Si nadie podía imaginar la revolución de Internet, resulta aún mucho más impredecible lo que vaya a ocurrir con la intervención en el mundo biológico. Desde este contexto de imprevisibilidad, puede decirse en sentido genérico que la tecnociencia como único referente no es creíble, no puede ser fuente de esperanza, sino sólo un instrumento que se nos está yendo de las manos”. Tomando como base estas palabras inspiradas en el pensamiento de Javier Peteiro Cartelle, nos proponemos debatir y producir nuevas ideas y escritos acerca de los significados culturales y sociales de los logros tecnocientíficos que dominan nuestro tiempo y nuestro imaginario social sobre el futuro bajo la perspectiva de que no es posible posponer este debate.

    Un encuentro mensual virtual de mayo a agosto el cuatro jueves de cada mes 
    Actividad gratuita con inscripción previa | Anotate a todos los encuentros o al que más te interese | Inscribite acá

    Para esta segunda edición se estudiará en cada encuentro una obra fundamental referida a logros científico-tecnológicos relevantes por sus significados socioculturales.
    Consultas: programacionartistica@rojas.uba.ar


     

    Eduardo Wolovelsky es biólogo por la Universidad de Buenos Aires. Docente y escritor. Ocupó cargos de dirección en publicaciones relacionadas con los campos de la ciencia, la tecnología y la educación. Coordinó diferentes programas vinculados a la enseñanza y la divulgación de las ciencias. Responsable en el CCRRojas del programa de Comunicación y Reflexión Pública Sobre la Ciencia. Entre sus obras más destacadas se encuentran: Iluminación. Narraciones de cine para una crítica sobre la política, la ciencia y la educación (Biblos, 2013), El siglo maravilloso. Sobre el filo de la Gran Guerra. Memorias de la última centuria (Libros del Rojas, 2016). Frankenstein. Ciencia, burocracia y poesía a 202 años de la gran profecía (Junto a Tomás García Lavín, Mochuelo, 2020). «M. Mildred y Montag» en Bradbury el hombre centenario (Catalpa, 2020).

     

     

     


     

    Encuentro 1 | ¿Qué está haciendo internet a nuestras mentes?

    De Nicholas Carr

    Jueves 26 de mayo | 18.30 a 20 h | Inscribite acá

    El choque entre entusiastas web y escépticos web, desarrollado durante las dos últimas décadas a través de docenas de libros y artículos, y miles de posts, videos y podcasts, se ha polarizado como nunca, con los primeros que anuncian una nueva era dorada de acceso y participación y los segundos que presagian una nueva era oscura de mediocridad y narcisismo. El debate ha sido importante —el contenido sí importa—, pero al bascular sobre ideologías y gustos personales ha llegado a un callejón sin salida. Las opiniones se han vuelto extremistas; los ataques, personales. «¡Luditas!», acusa el entusiasta. «¡Filisteos!», rezonga el escéptico. «¡Casandra!». «¡Pollyanna!».
    Lo que no ven ni los entusiastas ni los escépticos es lo que McLuhan sí vio: que, a largo plazo, el contenido de un medio importa menos que el medio en sí mismo a la hora de influir en nuestros actos y pensamientos.

     

     

    Encuentro 2 | Vino nuevo en botellas nuevas

    De Julian Huxley 

    Jueves 23 de junio | 18.30 a 20 h | Inscribite acá

    Libro canónico que marca el origen del transhumanismo en un momento en el que, esta idea de trascendencia biológico-corporal solo podía ser una especulación. Vinculado al cosmismo ruso y a la obra del físico inglés John D. Bernal y del genetista J.B.S. Haldane, el transhumanismo, de manos del conocimiento genético y neurológico, acompañado de nuevas técnicas reproductivas y del desarrollo de la inteligencia artificial, ha abandonado el lugar de la ensoñación para convertirse en un programa social de envergadura. El “hombre artificial” es parte de los ideales de progreso que marcan nuestras perspectivas éticas y políticas en el presente. Es un mito moderno que lejos de ser reconocido como tal se lo presenta como una ley inquebrantable de la naturaleza. ¿Qué riesgos conlleva tal visión?

     

    Encuentro 3 | Conocimiento prohibido

    De Roger Shattuk 

    Jueves 28 de julio | 18.30 a 20 h | Inscribite acá

    ¿Hay cosas que no debemos saber? ¿Puede alguien o alguna institución, en esta cultura de iniciativa y crecimiento sin cortapisas, proponer seriamente algún límite al conocimiento? ¿Hemos perdido la capacidad de percibir y respetar las dimensiones morales de esta clase de cuestiones? Nuestros descubrimientos, cada vez más audaces, de los secretos de la naturaleza podrían haber llegado a un punto en que el conocimiento nos proporcione más problemas que soluciones. Hay amenazas contrapuestas, como la superpoblación y el sida, que parecen ser atribuibles a los efectos del «progreso». Una lectura convincente de la historia indica que los países más avanzados de la Tierra han producido armas de destrucción inauditas a la par que creaban una cultura mediática que se deleita con imágenes de violencia destructora. ¿Es evitable que semejante mezcla nos impulse hacia la barbarie y la autoaniquilación?

     

     

    Encuentro 4 | Contra natura. Sobre la idea de crear seres humanos

    De Philip Ball 

    Jueves 25 de agosto | 18.30 a 20 h | Inscribite acá

    La creación artificial de seres humanos es un tipo de tecnología. Precisamente por eso -dirán algunos-, se trata de algo malo. Pues, ¿acaso la tecnología, pese a todas sus indiscutibles comodidades, no es un producto frío e impersonal que no debería tener nada que ver con la maravilla de la procreación humana? En efecto, habrá quienes sostengan que convertir la reproducción en un proceso tecnológico supone despejarla de todo carácter humano. “La producción de seres humanos en laboratorios, ¿no dejaría de ser procreación humana?”, preguntó León Kass a raíz de las primeras informaciones sobre fecundaciones in vitro realizadas con éxito. Pero no está muy claro que quiso decir este experto en bioética con “producción en laboratorios”.

     

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