Cine en Facultad de Derecho

    59

    La Facultad de Derecho de Azul comienza este miércoles 8 de agosto a las 17 horas en la sede de Bolívar 481 un nuevo ciclo de cine a cargo de Alfredo Vivarelli. El acceso a la proyección tendrá un arancel de $50 para público en general y gratis para los estudiantes de Derecho.

    La película a proyectar es “Las estrellas de cine nunca mueren” del año 2017. A los estudiantes de Derecho se les acreditarán horas de extensión.

    Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=xdxuP_hSwto

    Sobre el film:

    Esta película forma parte de un “genero” muy específico del Cine: el que indaga sobre sus propios protagonistas o temas relacionados con el otro lado de la pantalla: desde la propia realización de un film hasta la recreación de la vida privada de personajes reales o ficticios, que a la vez pueden estar inspirados en aquellos. Gloria Grahame (1923-1981) fue una actriz descubierta a  los 19 años de edad, en pleno auge del “sistema de estrellas” (star system) de Hollywood. En su caso lo fue por la Metro Goldwyn Mayer, uno de los mayores estudios de Cine de EE.UU. Tuvo una carrera tan ascendente como rápida fue la caída. Actúo en films clásicos junto a figuras como Glenn Ford, Humphrey Bogart o Kirk Douglas, dirigida por Nicholas Ray, Fritz Lang o Vincente Minelli y ganó un Oscar a la mejor actriz secundaria en 1952. Se especializó en roles de mujer fatal, malvada, inescrupulosa, pero su carrera colapsó antes de cumplir los 40 años. Luego trabajó en series de televisión a lo largo de los años 60 y en los 70 protagonizó films de dudosa calidad. Cuando murió a los 57 años, solo los muy cinéfilos recordaban su nombre. El realizador británico Paul McGuigan(1963) se basa en las memorias de un hombre que fue su último compañero sentimental para trazar la historia de otra película, la presente, donde desde lo ficcional se recrean los últimos años de la intérprete. Una mujer aquejada por males de diversos orígenes entregada a una relación amorosa con un hombre mucho mas joven que ella que lucha por mantenerla en pie en medio de una decadencia generalizada. Una historia que puede remitirnos a otros romances similares que también se desenvuelven el la esfera del cinematógrafo, como podría ser el ejemplo de “Sunset Boulevard” (1950) , la memorable obra maestra de Billy Wilder que analiza otra decadencia y otro último romance. Pero en esta ocasión, el tratamiento es mas leve o menos melodramático. La actriz se enfrenta a un presente que se le escapa de las manos. Perdida entre el ensueño y la realidad, deambula por una Inglaterra de finales de los setenta donde su nombre aun puede encabezar una obra de teatro en salas de segunda categoría. Donde aun es capaz de seducir con su atractivo marchito peno no agotado, a un hombre menor y lograr de este una entrega verdadera. Donde el peso del pasado es mas fuerte que el del presente, o en todo caso, mas atractivo en su variante melancólica. Una mujer que fue hermosa y está dejando de serlo. Que no puede soportar demasiado la imagen que el espejo le devuelve y  prefiere buscarse a si misma y mostrarse al enamorado desde la pantalla de un anónimo cine donde su versión en celuloide pervive sobre la sabana blanca. Una mujer que es tratada como una niña por su madre y hermana y que mantienen en la distancia a los cuatro hijos y a los padres de ellos, todos formando parte del enorme rompecabezas en que se ha convertido su vida. De esto y de mucho mas habla la película, una de la mas lúcidas miradas del cine actual al fenómeno del estrellato y la celebridad, sobre sus luces y sobre todo, sus alargadas sombras que no alcanzan para eclipsar tanta belleza fugaz y perdida en el tiempo real, pero siempre vigente en la magia del cine y en la mirada de los jóvenes, que como el protagonista, cree que las estrellas de cine no mueren en Liverpool ni en ninguna otra parte. El mundo de los sueños será un mundo siempre presente porque el imaginario humano todo lo puede. Una película hermosa, cálida, humana. Como el Cine mismo. El talento enorme de Annette Bening (1958) sumado al del ex-niño protagonista de “Billy Elliot”, el británico Jamie Bell (1986), redondean una función donde también aparece brevemente otra antigua gloria del cine: la mismísima Vanessa Redgrave interpretando a la madre de la atribulada Gloria.  El Cine dentro del Cine. Y la función continúa…

    “LAS ESTRELLAS DE CINE NUNCA MUEREN” / Film Stars Don’t Die in Liverpool / 2017 / Reino Unido / Director Paul McGuigan / Intérpretes Annette Bening, Jamie Bell, Julie Walters, Vanessa Redgrave / Hablada en inglés con subtítulos en castellano / Color /Duración 1h 45 minutos.

    Compartir

    No hay comentarios